El Rey Salomón

El Rey Salomón, tercer Rey de Israel, hijo del Rey David, famoso por su gran sabiduría y por ser elegido por Dios para construir el Templo de Jerusalén. Además, escribió 3 libros de la Biblia: El libro de Eclesiastes, libro de los Proverbios y Cantar de los Cantares.

Su presencia no sólo se limita a la Biblia Cristiana, también es nombrado en la Thorá Judía, el Corán y la leyenda Áurea –libro medieval que contiene leyendas, mitos e historias. Su sello, el hexagrama, también conocido como “La estrella de David“, es la piedra angular del Judaísmo, símbolo del Hagia Sophia (sabiduría divina) que reinó durante cuarenta años en Israel.

En la Biblia se dice del rey Salomón que:

  • Heredó y gobernó un considerable imperio conquistado por su padre el rey David, que se extendía desde el Valle Torrencial en la frontera con Egipto, hasta el río Éufrates, en Mesopotamia. (1 Reyes 4:21; Gén. 15:18; Deut. 1:7,11:24; Jos. 1:4; 2 Sam. 8:3; 1 Crón. 18:3)
  • Tenía una gran riqueza y sabiduría, mayor a otro reyes de la época. (1 Reyes 10:23)
  • Administró su reino a través de un sistema de 12 distritos y 12 gobernadores. (1 Reyes 4:7)
  • Poseyó un gran harén, el cual incluía a «la hija del faraón». (1 Reyes 3:1; 1 Reyes 11:1,3; 1 Reyes 9:16)
  • Honró a otros dioses en su vejez. (1 Reyes 11:1–2,4–5)
  • Consagró su reinado a grandes proyectos de construcción. (1 Reyes 9:15,17–19)
Hacia el final de su mandato, el Rey Salomón cometió muchos pecados como caer en la vanidad, la soberbia, pero se arrepintió y luego escribió el Libro de Eclesiastés para aconsejar a otros a que no siguieran su ejemplo. Allí menciona «vanidad de vanidades, todo es vanidad» y esto se refiere a su vida inicua. Salomón escribe este libro como un testimonio y ejemplo de que las cosas de este mundo no son duraderas.
La Biblia relata como Salomón alcanzó su sabiduría:
1 Reyes 3:3 Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos. 
3:4 E iba el rey a Gabaón, porque aquél era el lugar alto principal, y sacrificaba allí; mil holocaustos sacrificaba Salomón sobre aquel altar. 
3:5 Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé. 
3:6 Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día. 
3:7 Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. 
3:8 Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud. 
3:9 Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? 
3:10 Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. 
3:11 Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oir juicio, 
3:12 he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. 
3:13 Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. 
3:14 Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días. 
3:15 Cuando Salomón despertó, vio que era sueño; y vino a Jerusalén, y se presentó delante del arca del pacto de Jehová, y sacrificó holocaustos y ofreció sacrificios de paz, e hizo también banquete a todos sus siervos. 
La Biblia también nos muestra el famoso acto de sabiduría que el Rey Salomón hizo con dos mujeres que discutían por la maternidad de un niño:
1 Reyes 3:16 En aquel tiempo vinieron al rey dos mujeres rameras, y se presentaron delante de él. 
3:17 Y dijo una de ellas: ¡Ah, señor mío! Yo y esta mujer morábamos en una misma casa, y yo di a luz estando con ella en la casa. 
3:18 Aconteció al tercer día después de dar yo a luz, que ésta dio a luz también, y morábamos nosotras juntas; ninguno de fuera estaba en casa, sino nosotras dos en la casa. 
3:19 Y una noche el hijo de esta mujer murió, porque ella se acostó sobre él. 
3:20 Y se levantó a medianoche y tomó a mi hijo de junto a mí, estando yo tu sierva durmiendo, y lo puso a su lado, y puso al lado mío su hijo muerto. 
3:21 Y cuando yo me levanté de madrugada para dar el pecho a mi hijo, he aquí que estaba muerto; pero lo observé por la mañana, y vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz. 
3:22 Entonces la otra mujer dijo: No; mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto. Y la otra volvió a decir: No; tu hijo es el muerto, y mi hijo es el que vive. Así hablaban delante del rey. 
3:23 El rey entonces dijo: Esta dice: Mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto; y la otra dice: No, mas el tuyo es el muerto, y mi hijo es el que vive. 
3:24 Y dijo el rey: Traedme una espada. Y trajeron al rey una espada. 
3:25 En seguida el rey dijo: Partid por medio al niño vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra. 
3:26 Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo. 
3:27 Entonces el rey respondió y dijo: Dad a aquélla el hijo vivo, y no lo matéis; ella es su madre. 
3:28 Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey; y temieron al rey, porque vieron que había en él sabiduría de Dios para juzgar.
A continuación, a manera de enseñanza y doctrina, haré un resumen de citas bíblicas escritas por el Rey Salomón para ser tomadas en cuenta en nuestro diario crecimiento espiritual:
  • Proverbios 1:1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
    1:2 Para entender sabiduría y doctrina, 
    Para conocer razones prudentes, 
    1:3 Para recibir el consejo de prudencia, 
    Justicia, juicio y equidad; 
    1:4 Para dar sagacidad a los simples, 
    Y a los jóvenes inteligencia y cordura. 
    1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, 
    Y el entendido adquirirá consejo, 
    1:6 Para entender proverbio y declaración, 
    Palabras de sabios, y sus dichos profundos. 
  • Proverbios 1:7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
    Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
  • Proverbios 1:8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, 
    Y no desprecies la dirección de tu madre; 
    1:9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
    Y collares a tu cuello. 
  • Proverbios 3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, 
    Ni te fatigues de su corrección;
    3:12 Porque Jehová al que ama castiga,
    Como el padre al hijo a quien quiere.
  • Proverbios 3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, 
    Y que obtiene la inteligencia; 
    3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, 
    Y sus frutos más que el oro fino. 
  • Proverbios 6:16 Seis cosas aborrece Jehová, 
    Y aun siete abomina su alma: 
    6:17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, 
    Las manos derramadoras de sangre inocente, 
    6:18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, 
    Los pies presurosos para correr al mal, 
    6:19 El testigo falso que habla mentiras, 
    Y el que siembra discordia entre hermanos. 
  • Proverbios 9:9 Da al sabio, y será más sabio; 
    Enseña al justo, y aumentará su saber. 
    9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,
    Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. 
  • Proverbios 10:14 Los sabios guardan la sabiduría; 
    Mas la boca del necio es calamidad cercana. 
    10:15 Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; 
    Y el desmayo de los pobres es su pobreza. 
    10:16 La obra del justo es para vida; 
    Mas el fruto del impío es para pecado. 
  • Proverbios 13:20 El que anda con sabios, sabio será; 
    Mas el que se junta con necios será quebrantado. 
  • Proverbios 14:1 La mujer sabia edifica su casa; 
    Mas la necia con sus manos la derriba.
  • Proverbios 16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia, 
    Y antes de la caída la altivez de espíritu. 
    16:19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes 
    Que repartir despojos con los soberbios. 
  • Proverbios 17:1 Mejor es un bocado seco, y en paz, 
    Que casa de contiendas llena de provisiones.
  • Proverbios 22:1 De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, 
    Y la buena fama más que la plata y el oro. 
  • Proverbios 26:11 Como perro que vuelve a su vómito,
    Así es el necio que repite su necedad. 
  • Proverbios 27:1 No te jactes del día de mañana; 
    Porque no sabes qué dará de sí el día.
  • Eclesiastés 1:2 Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.
  • Eclesiastés 5:7 Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios. 
  • Eclesiastés 5:10 El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
  • Eclesiastés 5:12 Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.
  • Eclesiastés 5:15 Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano.
    5:16 Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar en vano?
  • Eclesiastés 9:17 Las palabras del sabio escuchadas en quietud, son mejores que el clamor del señor entre los necios.
    9:18 Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.
Este es un resumen de algunas de las escrituras del Rey Salomón en dos de sus libros que se guardan en la Biblia. Hay muchas más que se ajustan a la realidad de cada persona, por lo que se invita al lector a investigar un poco más en las enseñanzas que nos dejó este sabio Rey. Por último, termino este post con una reflexión final del mismo Rey Salomón.
Eclesiastés 12:13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 
12:14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.
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