1er. Mandamiento de Dios

A la gran mayoría de personas nos han enseñado desde temprana edad cuál es el 1er. Mandamiento (Amarás a Dios sobre todas las cosas) sin embargo, en ninguno de los 66 libros de la Biblia aparece ese mandamiento. Entonces, ¿qué pasó? ¿cómo hemos aprendido algo que no está escrito en la Biblia?

Los Diez Mandamientos que Moisés recibió de parte de Dios en Monte Sinaí, se pueden encontrar en el libro de Éxodo, capítulo 20. En ese libro encontrarán los mandamientos verdaderos. Hoy solo quiero que conozcamos un poco más sobre el 1er. Mandamiento, ya que este es el que nos puede llevar a la vida eterna.

En la época del Padre, Dios Jehová, el primer mandamiento es el siguiente, veamos:

Éxodo 20:1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
20:2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.

Como pueden ver, el primer mandamiento no tiene nada que ver con el mandamiento que nos han enseñado desde hace tantos años a tantas personas. Nos han engañado. Es muy importante también notar que Dios nos manda a no tener dioses ajenos de ningún tipo y eso es algo de debemos conocer.

Ahora, en la época del Hijo, veamos que nos enseñó Jesucristo hace 2000 años respecto del primer mandamiento:

Mateo 22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
22:38 Este es el primero y grande mandamiento.

Si leemos literalmente, este primer mandamiento de Jesús parece que no tiene ninguna semejanza con el de Moisés, sin embargo, es importante hacer un análisis de ambos para poder llegar a tener el entendimiento que necesitamos.

Primero veamos si Moisés nos enseñó el mismo mandamiento que Jesucristo, al enseñar a su pueblo:

Deuteronomio 6:1 Estos, pues, son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra a la cual pasáis vosotros para tomarla;

Deuteronomio 6:4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.
6:5 Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
6:7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.
6:8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
6:9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

De acuerdo con la lectura anterior, Jesucristo repitió el mandamiento que ya Moisés había enseñado y declarado, por lo que podemos concluir que, en esencia, el primer mandamiento del monte Sinaí es el mismo que enseño Jesucristo

Ahora, debemos conocer, ¿quién cumplió el mandamiento que Jesús nos enseñó mucho tiempo antes que viniese a este mundo? Veamos la historia del Rey Josías:

2 de Reyes 23:25 No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual.

El Rey Josías, conforme a la ley de Moisés, se convirtió a Dios Jehová con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas, tal como lo indicó Jesucristo. Ahora, podemos preguntarnos ¿qué hizo este Rey para poder cumplir fielmente este mandamiento?:

2 de Reyes 23:21 Entonces mandó el rey a todo el pueblo, diciendo: Haced la pascua a Jehová vuestro Dios, conforme a lo que está escrito en el libro de este pacto.
23:22 No había sido hecha tal pascua desde los tiempos en que los jueces gobernaban a Israel, ni en todos los tiempos de los reyes de Israel y de los reyes de Judá.
23:23 A los dieciocho años del rey Josías fue hecha aquella pascua a Jehová en Jerusalén.
23:24 Asimismo barrió Josías a los encantadores, adivinos y terafines, y todas las abominaciones que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalén, para cumplir las palabras de la ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa de Jehová.

El Rey Josías restauró y celebró la Pascua de Dios. Además, el haber celebrado la Pascua le permitió al Rey barrer con otros dioses y abominaciones de Israel. Es decir, amó a Dios Jehová con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas.

Justamente, este era lo que Dios Jehová hizo cuando estableció la Pascua por primera vez, al sacar a su pueblo de tierra de servidumbre en Egipto, veamos:

Éxodo 12:12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.

Podemos ver que Dios ejecutó sus juicios sobre los otros dioses de Egipto, mostrando su gran poder y estableciendo la Pascua para todo el pueblo de Dios. Entonces, es la Pascua la manera como podemos amar con todo nuestro corazón, nuestra alma y nuestras fuerzas. Celebremos la Pascua para poder cumplir con el primer mandamiento de Dios.

Ya hemos visto el primer mandamiento en la época del Padre, en la del Hijo, ahora veamos el primer mandamiento en la época del Espíritu Santo:

Efesios 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;

El Apóstol Pablo nos dejó otra enseñanza, el primer mandamiento es honrar a nuestro padre y a nuestra madre, sin embargo, ¿se referirá a nuestros padres físicos? Apóstol Pablo nos enseña que este mandamiento tiene “promesa”:

1 de Juan 2:25 Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.

Entonces, ¿podrán nuestros padres físicos darnos la vida eterna? En un post anterior he desarrollado el tema de La familia de Abraham y la Madre. Son nuestro Padres Espirituales, Dios Padre y Dios Madre, quienes nos dan la promesa de vida eterna:

Apocalipsis 22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

El Espíritu y la Esposa, Dios Padre y Dios Madre, nos dan el agua de la vida eterna. Pero, ¿cuál es la verdad de la vida eterna? Jesús nos enseñó:

Juan 6:54 El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
6:55 Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

La forma de conseguir la vida eterna es comiendo la carne y bebiendo la sangre de Jesús. ¿En qué momento?

Mateo 26:17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?
26:18 Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos.
26:19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.

Mateo 26:26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
26:27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Cómo vemos en los versículos anteriores, finalmente, es la Pascua de Dios lo que nos permite alcanzar esa vida eterna que nos prometen nuestros Padres Celestiales para estos tiempos, tiempos del Espíritu Santo. Busquemos la Iglesia verdadera de Dios que cree en Dios Padre y Dios Madre y celebra la Pascua de Dios, de acuerdo con la Biblia.

La Iglesia de Dios celebra la Pascua

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